10/10/2025
El proyecto fue presentado por Sofía Guidotti, Managing Director de Oracle para la región. Ocupa este rol no solo en Argentina, sino también en Paraguay, Uruguay, Bolivia y Perú. Guidotti había señalado en un evento corporativo, en el que participó hace dos meses, que la IA facilitaría el proceso de "obtener los resultados rápido y poder tener un impacto en nuestro negocio". En ese mismo contexto, aclaró que el objetivo no era la tecnología, "no es usar la IA por usarla. Hay que entender el caso de uso" aplicado a un problema específico, por ej.
Específicamente, expuso cuatro puntos clave. Entender el impacto en el negocio, empezar por algo acotado, hacerlo replicable y trabajar con datos dentro de un marco seguro. Con estas mismas pautas se presentó nuevamente el miércoles 8 de octubre a defender la aplicación de C.AI.O. Lo llamativo de su propuesta no es el intento por incorporar la IA al mundo laboral y empresarial en Argentina, sino su manera de contemplar el efecto que podría tener en lo que refiere a lo humano. Señaló, en la conversación que mantuvo con ITSitio, que el C.AI.O. debe liderar la transformación cultural que permita la adopción de la IA, actuando como un puente entre la innovación tecnológica y la cultura organizacional.
Este concepto refiere a los valores, hábitos y comportamientos internos que determinan cómo los equipos adoptan nuevas herramientas y trabajan juntos. El discurso de Gionditti se explaya en que no basta con implementar sistemas de inteligencia artificial, sino que es fundamental que los empleados confíen en estas soluciones, estén dispuestos a aprender y colaboren entre departamentos. Además, una cultura organizacional sólida fomentaría el aprendizaje continuo, permitiendo que los equipos se adapten a los cambios que trae la tecnología, y aseguraría que se respeten principios éticos, como la transparencia y el uso responsable de los datos.
Esta no es la primera vez que se habla de incluir la IA en estos espacios, y tampoco sería la primera vez que se implementa. Diversas compañías ya presentan soluciones basadas en la herramienta para optimizar procesos, mejorar la eficiencia y reducir costos. Por ejemplo, la consultora tecnológica Babel logró ahorrar 1.000 horas mensuales con la IA y beneficiar a sus 3.300 empleados, mientras que startups como Avancargo la aplican para optimizar la logística del transporte terrestre de cargas.
Según la Encuesta Anual Global de CEO de PwC, el 76% de las empresas argentinas ya adopta IA en todos los niveles de la organización, y el 52% planea usarla para desarrollar nuevos productos y servicios en los próximos tres años. Esta adopción no se limita a grandes corporaciones, ya que incluso pymes están incorporando herramientas de IA para automatizar pedidos, gestionar flotas y mejorar la predicción de demanda.
Sin embargo, la implementación de la IA en Argentina se desarrolla en paralelo a un marco regulatorio en construcción. A nivel nacional, hay proyectos legislativos que buscan establecer principios de transparencia, seguridad y protección de datos, mientras que leyes como la de Economía del Conocimiento fomentan la inversión en tecnología e innovación. La clave es encontrar el punto medio entre esta nueva forma de trabajo y el tacto humano de las empresas para poder brindar un buen producto de manera consciente, y al ser la IA un concepto tan nuevo como diverso aun se pone en duda si existen las regulaciones necesarias para su uso responsable.