27/05/2026
La industria automotriz argentina podría sumar un nuevo actor en el segmento de fabricación local. La marca china Omoda & Jaecoo, perteneciente al Grupo Chery, anunció su desembarco oficial en la Argentina y confirmó que analiza producir vehículos en el país mediante una futura planta industrial. La iniciativa forma parte de la expansión regional de la compañía asiática y se enmarca en el crecimiento que vienen registrando las automotrices chinas en el mercado local.
Según trascendió, la empresa llegará a la Argentina como filial directa de la casa matriz y no mediante un importador independiente, un esquema que marca una diferencia respecto de otros desembarcos recientes. El objetivo inicial es comenzar la comercialización de modelos antes de fin de año y avanzar luego con un proyecto industrial para ensamblar vehículos localmente.
Omoda & Jaecoo forma parte del conglomerado Chery, uno de los principales fabricantes automotrices de China y una compañía que ya tiene presencia en el país a través de la marca Chery. En la actualidad, la firma comercializa distintos SUV en el mercado argentino y busca ampliar su posicionamiento en la región.
De acuerdo con la información publicada, la estrategia contempla utilizar la Argentina como plataforma de producción para abastecer tanto el mercado interno como otros destinos de América Latina. Aunque todavía no se definió oficialmente dónde podría instalarse la planta, el anuncio abre la posibilidad de nuevas inversiones industriales en el sector automotor nacional.
El avance de las automotrices chinas en la Argentina se aceleró durante los últimos meses. Distintas marcas comenzaron a incrementar su participación en patentamientos y ampliaron su oferta de vehículos, especialmente en segmentos SUV, híbridos y eléctricos. Datos recientes muestran que BYD se convirtió en la marca china más vendida del país, seguida por otras compañías como BAIC, Chery, Haval y MG.
En paralelo, otras empresas también comenzaron a analizar proyectos de producción nacional vinculados a marcas asiáticas. Uno de los casos más avanzados es el del Grupo Corven, que anunció planes para fabricar vehículos chinos en el país mediante acuerdos con fabricantes internacionales.
La expansión china no es exclusiva de la Argentina. En distintos mercados del mundo, las automotrices de ese país avanzan con inversiones industriales para consolidar su presencia internacional. En Europa, por ejemplo, varias compañías ya iniciaron negociaciones para instalar fábricas y centros de ensamblaje, mientras que Chery comenzó operaciones productivas en España junto a socios locales.
Especialistas del sector señalan que el crecimiento de las marcas chinas responde a varios factores, entre ellos el desarrollo tecnológico, la competitividad en precios y la fuerte expansión de los vehículos eléctricos e híbridos. En los últimos años, las automotrices asiáticas también mejoraron sus estándares de calidad y seguridad, lo que permitió una mayor aceptación en distintos mercados internacionales.
En la Argentina, el fenómeno comenzó a reflejarse con mayor intensidad durante 2026. Diversos informes del mercado automotor registraron un incremento sostenido de patentamientos de marcas chinas y una ampliación de la oferta comercial. Además de los modelos importados, algunas compañías ya comenzaron a estudiar alternativas de producción local para reducir costos logísticos y mejorar el acceso regional.
El eventual desembarco industrial de Omoda & Jaecoo también aparece en un contexto de transformación para la industria automotriz global. Los fabricantes tradicionales enfrentan crecientes desafíos vinculados a la electrificación, la competencia asiática y la necesidad de adaptar sus estructuras productivas. En ese escenario, China se consolidó como uno de los principales actores del sector a nivel mundial.
Por el momento, la compañía no informó detalles sobre montos de inversión, cantidad de empleos proyectados ni capacidad de producción estimada. Tampoco se confirmó qué modelos podrían fabricarse localmente. Sin embargo, el anuncio fue interpretado dentro del sector como una señal del interés de las automotrices chinas por expandir su presencia industrial en América Latina y aprovechar las capacidades productivas argentinas.