El grupo de Argentina para el Mundial 2026
El sorteo realizado en Washington D.C. colocó a la Argentina en una zona considerada accesible, aunque con desafíos tácticos y logísticos por delante. Con 48 selecciones y grandes distancias entre sedes, la logística será clave para el equipo de Lionel Scaloni.

Escribe: Victoria Basualdo

El grupo de Argentina para el Mundial 2026

Imagen por Marca

06/12/2025

Desde Washington D.C. se realizó este 5 de diciembre el sorteo del Mundial 2026, que por primera vez contará con 48 selecciones divididas en 12 grupos de cuatro equipos. La ceremonia reunió a figuras históricas del fútbol mundial y a representantes de todas las federaciones clasificadas. El momento central, la definición de los grupos, estuvo acompañado de una producción televisiva a gran escala debido al rol protagónico de Estados Unidos como anfitrión principal. La Argentina, como campeona defensora, fue ubicada automáticamente en el bombo 1 y quedó finalmente sorteada en el Grupo J. La FIFA celebró el sorteo como un paso clave hacia el “Mundial más grande de la historia”, en línea con su nueva estrategia de expansión.

Nuestro país ya conoce a sus rivales de la primera fase: Argelia, Austria y Jordania. El debut será ante Argelia, un seleccionado con tradición competitiva y presencia constante en torneos continentales africanos. El segundo partido será frente a Austria, un equipo europeo ordenado y con varios jugadores que se desempeñan en las principales ligas del continente. El cierre del grupo será ante Jordania, que llega como una de las sorpresas de las eliminatorias asiáticas. Muchos analistas consideran que el grupo es accesible, pero no exento de riesgos si Argentina no impone jerarquía desde el primer minuto. La expectativa general es que el equipo avance sin sobresaltos, aunque en mundiales ampliados las sorpresas se vuelven más probables.

Sin embargo, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni mantuvo un discurso prudente tras el sorteo. El entrenador señaló que “no hay rivales fáciles” y que la responsabilidad de defender el título exige preparación mental y física constante. También subrayó que las distancias entre las sedes, un factor clave en este Mundial, obligarán a planificar con detalle entrenamientos, descansos y rotación. Scaloni afirmó que conoce bien las fortalezas de Austria y que Argelia es “un equipo más duro de lo que muchos creen”. Además, destacó que Argentina deberá imponer su identidad futbolística desde el primer partido para no complicarse en un torneo con calendario exigente. Para el cuerpo técnico, gestionar la presión será tan importante como gestionar la táctica.

Otro punto que generó análisis es la logística del Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. A diferencia de ediciones anteriores, los traslados entre ciudades pueden incluir vuelos de varias horas, climas muy distintos y husos horarios diversos. Las selecciones deberán adaptarse rápidamente a estadios gigantes, temperaturas variables y superficies de juego con estándares diferentes. Para Argentina, esto implica una planificación fina que contemple viajes eficientes, sedes base y recuperación física. El cuerpo médico ya trabaja en simulaciones de carga y rotación para minimizar el desgaste. El objetivo es llegar a la fase eliminatoria con el plantel en pleno rendimiento.

De cara al público argentino, el sorteo generó una mezcla de ilusión y cautela. Evitar a potencias europeas en la primera fase alimenta el optimismo y la sensación de que el camino hacia los octavos podría ser relativamente llano. Sin embargo, también existe la memoria reciente de mundiales donde grandes selecciones sufrieron en grupos aparentemente sencillos. La posible última participación de Lionel Messi en un Mundial también condiciona las emociones y expectativas, tanto en Argentina como en la prensa internacional. Para muchos hinchas, este torneo representa la oportunidad de cerrar un ciclo dorado con otra gran actuación. La masividad del campeonato anticipa un acompañamiento multitudinario en cada sede donde juegue la selección.

Las sedes donde jugará Argentina también fueron analizadas por especialistas debido a su impacto en rendimiento y asistencia. Los primeros partidos se disputarían en ciudades estadounidenses con fuerte presencia latina, lo que garantiza estadios llenos de camisetas celestes y blancas. Esto podría funcionar como un factor emocional a favor, generando un ambiente parecido al de jugar de local. Sin embargo, algunos de esos escenarios tendrán temperaturas elevadas y humedad intensa, lo que podría influir en el físico de los jugadores. Además, los horarios televisivos se adaptarán al mercado norteamericano, lo que traerá partidos diurnos para la región. La AFA ya está evaluando utilizar centros de entrenamiento con tecnología de climatización avanzada.

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