20/04/2026
La conectividad aérea entre América del Sur y Medio Oriente alcanzará un punto de inflexión histórico antes de que finalice el año 2026. La aerolínea El Al ha confirmado oficialmente el lanzamiento de una ruta directa entre el Aeropuerto Internacional de Ezeiza (EZE), en Buenos Aires, y el Aeropuerto Internacional Ben Gurión (TLV), en Tel Aviv. Esta operación, gestionada a través de intensos canales diplomáticos y comerciales, establecerá una ruta sin escalas que reducirá drásticamente los tiempos de viaje actuales, eliminando las conexiones obligatorias en hubs de Europa o Estados Unidos.
El anuncio formal, que ha cobrado fuerza tras las gestiones del embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, y la ratificación de las autoridades de la compañía, marca el regreso de una conexión directa que no operaba de forma regular desde finales de la década de 1990. El proyecto se enmarca en un fortalecimiento de las relaciones bilaterales y busca atender a una demanda insatisfecha tanto de la comunidad judía en Argentina, la más numerosa de Latinoamérica y la quinta a nivel mundial, como del creciente flujo de turismo y negocios.
La nueva conexión se posicionará como uno de los vuelos de "ultra larga distancia" más exigentes del mundo. Con una trayectoria que supera los 12.000 kilómetros, se estima que el tiempo de vuelo oscilará entre las 15 horas y media y las 16 horas y media, dependiendo de los vientos y las rutas de navegación. Según confirmaron fuentes de la aerolínea, la operación se llevará a cabo inicialmente con dos frecuencias semanales, aunque no se descarta una ampliación según la respuesta del mercado.
Para cubrir este trayecto, El Al utilizará su flota de última generación Boeing 787 Dreamliner. Estas aeronaves están diseñadas específicamente para maximizar la eficiencia de combustible en rutas de largo alcance y mejorar la experiencia del pasajero mediante una presurización de cabina más confortable y mayores niveles de humedad, factores críticos en vuelos que rozan las 17 horas de duración. La configuración de estos aviones permitirá ofrecer servicios en clase Económica, Premium y Business.
No obstante, la planificación operativa enfrenta desafíos logísticos particulares. Debido a restricciones de sobrevuelo para aeronaves con matrícula israelí en ciertos espacios aéreos, la ruta debe trazarse de manera que garantice la seguridad y cumpla con las normativas internacionales, lo que implica una logística de combustible sumamente rigurosa y planes de contingencia específicos para una ruta de tales dimensiones.
Uno de los pilares que garantiza la puesta en marcha de esta ruta es el incentivo financiero proporcionado por el Gobierno de Israel. El Ministerio de Finanzas israelí ha propuesto asignar una partida de 20 millones de shekels (aproximadamente 6,5 millones de dólares) para subsidiar la operación entre los años 2026 y 2028. Este mecanismo de apoyo busca mitigar los riesgos financieros iniciales de una ruta de tan alta complejidad y asegurar su sostenibilidad económica hasta que el flujo de pasajeros se consolide.
A pesar del optimismo comercial, el proyecto atravesó fases de debate técnico en Israel. El Ministerio de Transporte de dicho país expresó inicialmente reparos respecto a la redistribución de la flota, sugiriendo que el uso de aeronaves Dreamliner en la ruta a Buenos Aires podría afectar la oferta en rutas altamente rentables hacia Norteamérica. Sin embargo, la dirección de El Al, encabezada por su CEO Dina Ben Tal Ganancia y el vicepresidente comercial Shlomo Zafrani, reafirmó la decisión estratégica de expandir su red hacia el Hemisferio Sur, viendo en Argentina un mercado con un potencial de lealtad único.
Un aspecto fundamental de esta nueva conexión es su impacto geográfico y su capacidad de alimentar el tráfico regional. La estrategia de El Al no se limita únicamente al tráfico punto a punto entre Argentina e Israel, sino que aspira a convertir a Buenos Aires en un centro de distribución (hub) para los países vecinos.
Para lograr este objetivo, se ha avanzado en un acuerdo de código compartido con Aerolíneas Argentinas. Esta alianza estratégica permitirá que pasajeros provenientes de Uruguay, Chile, Brasil y Paraguay puedan conectar en el Aeropuerto de Ezeiza directamente hacia Tel Aviv bajo un mismo billete. Del mismo modo, los viajeros procedentes de Israel podrán acceder a la red de cabotaje de la aerolínea de bandera argentina, facilitando el turismo hacia destinos como las Cataratas del Iguazú, la Patagonia o Mendoza.