24/01/2026
Valentino Garavani, el icónico diseñador italiano, murió en Roma a los 93 años y su despedida reunió a figuras centrales del mundo de la moda y el espectáculo, como suele suceder en eventos como este. El funeral se realizó en la Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, un templo histórico de la capital italiana. Entre los asistentes estuvieron Anne Hathaway, Anna Wintour, Donatella Versace y otros referentes del diseño internacional. La ceremonia se caracterizó por la sobriedad y la elegancia, dos palabras que definen el estilo que eligió exponer en su carrera. Muchos de los invitados vistieron de negro con detalles en rojo como homenaje simbólico. La ciudad de Roma fue el escenario del último adiós al creador más influyente de la moda italiana contemporánea.
Su fallecimiento, en el plano simbólico, demuestra el fin de una era en la historia de la moda. La era de las supermodelos y del lujo silencioso, que vio su pico en los años 90, desaparece junto a él, pero su legado no ha sido en vano: es probable que, al ser la moda un arte cíclico, vuelva a aparecer con un nombre distinto y siendo vendido como “nueva tendencia” en algunos años.
Valentino Clemente Ludovico Garavani nació el 11 de mayo de 1932 en Voghera, Italia. Desde joven mostró interés por el dibujo y la estética vinculada al cine y al vestuario. Para formarse profesionalmente se trasladó a París, donde estudió en la École des Beaux-Arts y en la Chambre Syndicale de la Couture. Allí trabajó como aprendiz en las casas de Jean Dessès y Guy Laroche. Esa etapa le permitió dominar las técnicas de la alta costura francesa. Su educación en París fue clave para el estilo refinado que desarrolló luego en Italia.
En 1960 fundó su propia casa de moda en Roma junto a su socio Giancarlo Giammetti. La marca Valentino se posicionó rápidamente dentro del circuito internacional del lujo. Su consagración llegó en la década de 1960 tras una colección presentada en Florencia que obtuvo reconocimiento crítico. A partir de entonces comenzó a vestir a figuras políticas, actrices y miembros de la realeza. Entre sus clientas más famosas estuvieron Jacqueline Kennedy, Elizabeth Taylor y la princesa Diana. Su estilo se basó en una elegancia clásica con líneas limpias y materiales de alta calidad.
Uno de sus aportes más icónicos fue el llamado “Valentino Red”, un tono de rojo intenso que se convirtió en su sello personal. El diseñador sostenía que ese color expresaba pasión, amor y vitalidad. También fue reconocido por sus vestidos de gala de gran impacto visual. Sus creaciones marcaron momentos históricos en alfombras rojas y ceremonias internacionales. Valentino convirtió cada prenda en una construcción estética ligada al glamour. Su trabajo combinó tradición artesanal con una visión moderna de la moda, siguiendo el principio fundamental de reutilizar lo clásico y darle un giro poco convencional.
A lo largo de su carrera recibió numerosos premios y reconocimientos internacionales. En 2008 se retiró oficialmente de las pasarelas con un desfile de despedida en París. Desde entonces, la dirección creativa de la firma quedó en manos de nuevos diseñadores. A pesar de su retiro, siguió siendo una figura influyente dentro del mundo cultural. Junto a Giancarlo Giammetti impulsó una fundación dedicada a preservar su legado artístico. Su obra continuó vigente a través de la maison Valentino.
La muerte de Valentino Garavani marca el final de una era en la historia de la moda. Su nombre quedó asociado a una idea de lujo basada en la belleza clásica. Durante más de cinco décadas definió una estética reconocible a nivel mundial. El funeral en Roma reunió a quienes formaron parte de su trayectoria y de su círculo íntimo. Su legado permanece vivo en sus diseños y en la continuidad de su casa de moda. Valentino Garavani será recordado como uno de los grandes maestros del diseño del siglo XX y XXI.