20/12/2025
Las estafas digitales se convirtieron en uno de los delitos cibernéticos más frecuentes en Argentina durante 2025, con miles de intentos dirigidos a usuarios y consumidores en plataformas online. Estudios señalan que más del 70 % de los usuarios argentinos ya reportaron haber sido víctimas de algún tipo de fraude digital, lo que evidencia la masividad del problema. En las últimas semanas se detectaron decenas de miles de correos electrónicos de phishing con temática navideña creados diariamente, muchos de ellos imitando marcas conocidas para engañar a compradores online. Además, se reportaron más de 10 000 anuncios falsos diarios en redes sociales que buscan atraer a potenciales víctimas con ofertas o promociones inexistentes. Este aumento está directamente relacionado con un mayor consumo digital por las fiestas de fin de año.
Una de las modalidades más frecuentes es la suplantación de identidad de empresas o servicios digitales populares, como plataformas de entretenimiento y tiendas online. Entre enero y octubre de 2025 se bloquearon millones de intentos de phishing que simulaban comunicaciones de marcas conocidas para robar credenciales de acceso o datos bancarios. Estos ataques suelen llegar a través de correos electrónicos, mensajes de texto o enlaces en redes sociales que aparentan ser ofertas legítimas. Al hacer clic, las víctimas pueden ser redirigidas a sitios web falsos diseñados para capturar información personal. La automatización con inteligencia artificial también ha facilitado la creación masiva de estos fraudes, incrementando su sofisticación. Por eso, los consumidores deben extremar las precauciones cuando reciben comunicaciones no solicitadas.
Otra forma de estafa digital que crece en Argentina es la relacionada con grupos y mensajes en aplicaciones de mensajería instantánea. En estos casos, crean grupos de WhatsApp o envían mensajes personalizados que prometen trabajos desde casa o inversiones con retornos rápidos, pero su objetivo real es robar contraseñas o vaciar cuentas bancarias. Las tácticas se basan en la confianza generada por la comunicación directa y el uso de términos financieros que parecen legítimos. Quienes se suman a esos grupos a menudo comparten información sensible sin saber que están siendo manipulados.
La Policía Federal y la Justicia argentina han intensificado las investigaciones y operativos para desarticular redes de estafadores virtuales. En un reciente despliegue denominado “Cyberestafas Internacional”, fueron detenidas más de 50 personas acusadas de perpetrar fraudes por más de 300 millones de pesos mediante engaños en Internet. Los sospechosos, de diversas nacionalidades, utilizaban excusas y trucos de ingeniería social para convencer a las víctimas de realizar transferencias a cuentas controladas por la banda. Algunas de esas maniobras imitaban a autoridades, diplomáticos o supuestas oportunidades económicas, lo que complicaba su identificación. La investigación busca además establecer vínculos con movimientos financieros sospechosos en el exterior.
Además de las acciones de seguridad, el Banco Central de la República Argentina está analizando nuevas medidas para prevenir estafas digitales en el sistema financiero. Entre las propuestas figura la creación de un “botón de pánico” que permitiría a un cliente sospechoso de fraude congelar sus productos financieros temporalmente. También se evalúa la inclusión de usuarios sospechosos en una “lista gris” con restricciones operativas para reducir movimientos fraudulentos. Otras ideas apuntan a restringir los horarios de transferencias para dificultar la acción de los ciberdelincuentes.
Expertos en seguridad digital recomiendan a la población adoptar medidas de protección básicas pero eficaces. Entre ellas está usar medios de pago con autenticación de doble factor y mantener actualizados sistemas y aplicaciones para reducir vulnerabilidades. También aconsejan desconfiar de mensajes que solicitan datos personales o bancarios y no compartir códigos ni credenciales. Al comprar online, es preferible ingresar directamente a las páginas oficiales en lugar de hacerlo a través de enlaces recibidos en mensajes. Revisar las URL para confirmar que comienzan con “https://” y tienen candado de seguridad ayuda a identificar sitios seguros. Estas prácticas pueden reducir el riesgo de caer en fraudes durante las fiestas y todo el año.