28/12/2025
Una jornada caótica se vivió este sábado en el Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires, donde las altas temperaturas y un problema técnico en la pista obligaron a suspender las operaciones por casi tres horas, generando demoras, desvíos y reprogramaciones de más de 60 vuelos programados para la tarde.
Los problemas comenzaron alrededor de las 15, cuando fuentes de Aeropuertos Argentina 2000 confirmaron la necesidad de realizar tareas de mantenimiento de urgencia en un sector de la pista ubicado cercano a la cabecera norte, fuera de la zona operativa directa. El motivo: un desprendimiento de asfalto que, por protocolo de seguridad, obligó a interrumpir toda actividad de despegue y aterrizaje en la terminal aérea.
Este suceso coincidió con una ola de calor que elevó las temperaturas por encima de los 35 °C en la ciudad, un factor que según fuentes oficiales complicó las labores de mantenimiento y obligó a extender la suspensión de vuelos más allá de lo previsto inicialmente.
Durante este lapso, el aeropuerto permaneció prácticamente cerrado entre las 14 y las 17, aunque la reapertura de la pista no significó la inmediata normalización de la operación aérea. Las demoras y reprogramaciones se extendieron durante toda la tarde, con largos tiempos de espera en las salas de embarque y en los cielos cercanos al aeropuerto.
Según datos oficiales y de las pantallas del aeropuerto, más de 60 vuelos sufrieron demoras o cancelaciones, mientras que al menos una decena debió desviarse hacia el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, a unos 40 kilómetros de distancia. Entre los servicios afectados se encontraban tanto vuelos nacionales como internacionales operados por Aerolíneas Argentinas, JetSMART Airlines, Flybondi, LATAM Perú y LATAM Brasil.
La situación generó escenas de frustración entre los pasajeros, que debieron hacer frente a largos tiempos de espera sin certezas claras sobre los horarios de salida o llegada de sus vuelos. Algunos servicios demorados reevaluaron sus itinerarios varias veces en cuestión de horas, afectando la planificación de los viajeros.
Entre los vuelos más complicados se encontraban los de Aerolíneas Argentinas con origen en Salta, Ushuaia, Trelew, Santa Fe, Córdoba, Resistencia y Comodoro Rivadavia, así como vuelos regionales desde destinos como Lima, Santiago de Chile y San Pablo. Muchos de estos servicios sufrieron retrasos significativos, con nuevas estimaciones de llegada y partida que se extendieron hasta bien entrada la noche.
Las fuentes aeroportuarias explicaron que las tareas de mantenimiento comenzaron como una intervención menor, pero se complicaron por las condiciones climáticas extremas, que hicieron necesario remover parte del asfalto afectado antes de poder reanudar la operación con seguridad.
La consecuencia más inmediata se tradujo en un efecto dominó que complicó no solo las partidas que debían salir desde Aeroparque durante esas horas, sino también su impacto en las conexiones y planes de vuelo en otras terminales y para los días siguientes. Hasta pasadas las 18, las demoras continuaban siendo reportadas por la terminal, pese a la reactivación formal de los servicios aéreos.
Este incidente se da en pleno inicio de la temporada alta de verano en Argentina, en un día donde el tránsito por Aeroparque suele intensificarse con la vuelta de las vacaciones y la expectativa de miles de viajeros que eligen viajar dentro y fuera del país. Además, la terminal viene de cerrar un año con cifras récord de pasajeros transportados, superando los 16,3 millones hasta noviembre, un 20 % más que en 2024, lo que incrementa la presión operativa sobre sus servicios.