28/02/2026
La medida, adoptada por aerolíneas y reguladores del transporte aéreo civil, se produce tras un aumento significativo de las tensiones geopolíticas en la región que ha incluido ataques militares, cierres de espacio aéreo y, en algunos casos, la suspensión total de operaciones en aeropuertos estratégicos. La decisión ha afectado rutas intercontinentales, dejado pasajeros varados y obligado a las aerolíneas a reconfigurar su operativa con el objetivo de priorizar la seguridad de pasajeros y tripulaciones.
Las autoridades de transporte de los Emiratos Árabes Unidos ordenaron la suspensión total de vuelos en los principales aeropuertos de Dubái, incluidos el Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB) y el aeropuerto internacional Al Maktoum, hasta nuevo aviso. Según comunicados oficiales, la decisión se fundamentó en “motivos operativos y de seguridad” ante la situación regional inestable, e insta a los pasajeros a no dirigirse a las terminales sin confirmación previa de sus vuelos.
Las interrupciones en Dubái, junto con suspensiones de vuelos en Abu Dabi, han generado cancelaciones y desvíos masivos, afectando vuelos intercontinentales que normalmente sirven como conexiones entre Europa, Asia y África. En respuesta a los cierres de espacio aéreo en varios países del Golfo y del Oriente Medio, aerolíneas regionales como Emirates, flydubai y Etihad han suspendido temporalmente sus operaciones hacia y desde estos hubs.
En paralelo a la decisión de las autoridades aeroportuarias de Dubái, varias aerolíneas europeas anunciaron la suspensión de vuelos hacia destinos de Oriente Medio debido al deterioro de las condiciones de seguridad y al cierre de espacio aéreo en países clave.
Entre las compañías que han comunicado medidas de este tipo se encuentra Swiss International Air Lines, filial del grupo Lufthansa, que informó que suspenderá sus rutas desde Zúrich hacia Tel Aviv (Israel) hasta al menos el 7 de marzo, así como sus vuelos con destino a Dubái programados para el fin de semana.
La aerolínea francesa Air France también canceló sus vuelos con origen o destino en varias ciudades de Oriente Medio, incluyendo Tel Aviv, Beirut (Líbano), Dubái (Emiratos Árabes Unidos) y Riad (Arabia Saudita), como medida preventiva ante la incertidumbre generada por la escalada bélica en la región. Según la compañía, la suspensión de los vuelos a Tel Aviv se extenderá al menos hasta el domingo, mientras que las cancelaciones en los demás destinos afectan, por el momento, las operaciones del día sábado.
Además de Swiss y Air France, otras aerolíneas europeas cancelaron servicios o modificaron sus itinerarios en respuesta al cierre de espacio aéreo y a la situación de seguridad: Lufthansa suspendió sus rondas hacia Tel Aviv, Beirut y Omán hasta el 7 de marzo, y pausó sus conexiones con Dubái y Abu Dabi; British Airways suspendió sus vuelos hacia Tel Aviv y Baréin hasta el 3 de marzo; Wizz Air canceló sus operaciones hacia Dubái, Abu Dabi y Amán; e Iberia Express canceló su vuelo diario a Tel Aviv.
El telón de fondo de estas decisiones operativas en la aviación comercial es una marcada escalada de tensiones bélicas en Oriente Medio, originada por ataques militares que han involucrado a Estados Unidos, Israel e Irán. En las últimas horas, se registraron bombardeos entre las fuerzas de Estados Unidos e Israel contra instalaciones iraníes, seguidos por represalias del propio Irán. Esta dinámica de enfrentamientos llevó a varios países de la región a cerrar su espacio aéreo al tráfico civil, entre ellos Israel, Irán, Irak, Kuwait, Bahréin y, en algunos casos, los Emiratos Árabes Unidos de forma parcial.
El cierre de espacios aéreos, junto con el incremento del riesgo de sobrevolar zonas de conflicto, ha obligado a las autoridades y las aerolíneas a reconfigurar rutas, desviar aeronaves fuera de la región y, en muchos casos, suspender servicios por completo hasta que la situación se estabilice o exista certeza de seguridad operacional.
La combinación de cancelaciones de vuelos, cierres aeroportuarios y restricciones del espacio aéreo tiene un impacto directo tanto en pasajeros como en las operaciones de las aerolíneas. Miles de viajeros han visto alterados sus itinerarios, con recomendaciones de volver a programar vuelos o solicitar reembolsos ante la incertidumbre de la reanudación de servicios. Las interrupciones también elevan los costos operativos de las compañías, obligándolas a desviar rutas y ajustar logística de tripulaciones y aeronaves.
Organizaciones internacionales del sector aéreo, como agencias de seguridad y reguladores, han emitido recomendaciones para evitar sobrevolar zonas de conflicto y mantener medidas de precaución, mientras que los operadores monitorean de forma constante los desarrollos para evaluar la reanudación de vuelos en cuanto las condiciones lo permitan.