Cambios en el “impuesto al lujo” para autos: nuevo piso y qué significa para el mercado automotor
A partir del 1 de diciembre de 2025, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) elevó la base imponible del impuesto interno, popularmente llamado “impuesto al lujo”, por lo que muchos autos que pagaban ese tributo dejarían de hacerlo. La modificación pretende reducir las distorsiones de precios en el mercado, y podría traducirse en rebajas, en algunos casos significativas, en modelos 0 km.

Escribe: Santiago Saenz Rozas

Cambios en el “impuesto al lujo” para autos: nuevo piso y qué significa para el mercado automotor

La Hyundai Santa Fe fue la primera en bajar su precio al publico tras la medida

02/12/2025

El mercado automotor argentino inició diciembre con un cambio que promete modificar el mapa de precios en los próximos meses. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dispuso una actualización en la base imponible de los impuestos internos —conocidos como “impuesto al lujo”—, elevando el piso a partir del cual los autos comienzan a tributar. La resolución, publicada el 1 de diciembre, establece que la nueva base imponible pasa de 63,1 millones a 74,3 millones de pesos, un incremento que dejará automáticamente exentos a una porción significativa de vehículos que hasta esta semana estaban alcanzados por la alícuota del 18%.

 

La modificación llega en un contexto de fuerte dispersión de precios, en el que muchos modelos de gama media o media-alta habían quedado atrapados dentro del impuesto debido a la inflación acumulada del sector y a la falta de actualización del mínimo. Esto provocó durante gran parte del año estrategias de “topeo”, mediante las cuales las automotrices limitaban artificialmente sus precios de lista para evitar caer en la escala impositiva, generando distorsiones y menor disponibilidad en determinados segmentos.

 

Según informes, al trasladar la nueva base imponible al precio final, se estima que un vehículo con un valor al público de aproximadamente 120 millones de pesos queda ahora fuera del tributo. Esto implica que modelos que venían pagando el 18% podrían experimentar rebajas inmediatas. En algunos casos, la disminución estimada ronda entre los 10 y 16 millones de pesos, dependiendo de cada estructura de costos.

 

Uno de los protagonistas de esta nueva medida es la Hyundai Santa Fe, una SUV importada desde Corea del Sur  que hasta ahora estaba alcanzada por el impuesto. Con el ajuste de la base, el modelo habría quedado por debajo del nuevo umbral, permitiendo ubicar su precio en torno a 70.900 dólares, una cifra sensiblemente inferior a los casi 79.000 dólares que registraba en noviembre. Si bien cada marca actualiza sus listas en plazos distintos, los concesionarios esperan una serie de rebajas graduales durante las próximas semanas.

 

La resolución también se suma en una secuencia de modificaciones que el Gobierno aplicó durante 2025. Meses atrás, se había eliminado la escala más baja del impuesto —que afectaba a vehículos de gama media— y se redujo la alícuota de la escala alta de 35% a 18%. Pese a eso, la falta de actualización del piso mantenía a numerosos modelos dentro del esquema, provocando un encarecimiento que no siempre se correspondía con un consumo de lujo. La nueva suba apunta justamente a corregir esa situación.

 

Entre las automotrices hay una expectativa positiva, aunque moderada. Fuentes del sector señalan que el nuevo piso permitirá normalizar precios, recuperar la lógica entre segmentos y reducir la dependencia de maniobras comerciales para evitar el impuesto. Sin embargo, también advierten que la verdadera magnitud del impacto dependerá de la velocidad con la que se traslade la baja impositiva al precio final: si las terminales absorben parte del margen, la reducción para el consumidor podría ser menor.

 

Otro punto relevante es que, al tratarse de un impuesto de actualización trimestral, el nuevo piso podría volver a modificarse hacia marzo de 2026. Esto introduce una cuota de incertidumbre sobre la estabilidad de precios en el mediano plazo, especialmente en un mercado donde los costos, el tipo de cambio y la oferta importada continúan bajo presión.